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Por: Dr. Luís Ricardo Morantes Desde tiempos inmemoriales el hombre ha buscado distintas formas de mejorar su salud; no sólo en el aspecto físico, sino también en el mental, el emocional y hasta en lo espiritual. En este afán de mejora continua, ha experimentado desde la práctica de diversos rituales frente a dioses invisibles, hasta las más avanzadas tecnologías de los tiempos actuales. En medio de tan sofisticados métodos para mejorar su calidad de vida, el hombre ha olvidado una poderosa herramienta, la cual es, además, de muy fácil acceso: la risa.
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